
Estas útimas semanas se ha oido mucho más seguido, aunque ya es una constante en nuestro lenguaje:
Es culpa de la Concertación , de la Alianza .... de la Dictadura
Esto es culpa de la sociedad.... de la corta edad de....
En ambitos más personales suele responsabilizarse al Destino" de haber ocurrido tal o cual cosa.
Me parece (puede llegar a ser) útil detenerse a pensar en el por qué día a día hacemos crecer esta piscina de eufemismos y por que nadamos y chapoteamos tan cómodos en ella.
Al parece es muy cómodo, con uno mismo - cuando quien habla es quien se esconde tras el eufemismo-
Resulta igual de útil cuando el acreedor de la crítica es otra persona - evitamos ponernos colorados y quedar mal con alguien
Innegablemente más cómodo es vapulear a un fantasma sin rostro - El mercado, el destino, la edad... etc- que dirigir la crítica - (asumiendo todos los costos que eso implica) a nuestro jefe, nuestros hijos, nuestros padres, amigos etc y como ya dije, sobretodo nosotros mismos
De las injusticias sociales, bajos sueldos, colusiones varias, culpamos al Mercado
De los accidentes de tránsito, al alcohol
De los carretes universitarios (que a todo esto lo único que ofenden es el pudor de los televidentes) se culpa a " la juventud"
Del fin de una relación ...al destino ( que de un momento a otro pasa a tener voz y autoridad) ...ej: " El destino quizo otra cosa para nosotros" ....cuek!
( la lista podria seguir interminable)
Pretender que meros conceptos u objetos inertes pueden en ciertas ocasiones "magicas" cobrar vida y un poder capaz de tomar el control de una situación dejándonos como indefensos expectadores, o como - el instrumento a travéz del cual fuerzas mágicas y misteriosas cumplen sus siempre maléficos objetivos ( por que, si el resultado es bueno , el nombre del responsable es lo primero que se sabe) es en primer lugar una cobardía, una opción por lo fácil que deshonra a quien la toma y a la vez un caldo de cultivo para la impunidad y la ligereza en el actuar ( total el responsable va a ser Moya, el destino, el mercado, etc)



